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Atados de manos y pies.

Muchas veces creemos estar atados de manos y pies, y sí, quizás es verdad, pero en esas etapas jamás quedará algo por no hacer. Siempre podemos seguir aunque no sea de la forma que deseamos, siempre hay algo por hacer, aunque cueste tiempo, aunque sean años, siempre podemos luchar por liberarnos de esas ataduras. Y si tu no eres capaz de liberarte de ellas, estás perdido, porque nadie lo va a hacer por ti, y es que parece mentira que aun no nos hayamos dado cuenta que el tiempo es oro.

Si la suerte está echada y hay un destino predestinado...

¿qué debemos hacer? ¿quizás tentar a la suerte y dejar de pensar en los "pres" y observar los "post"? Jugaré mis propias cartas dejando atrás lo que un día dijeron que iba a ser así... Arriesgaré por mi, por mi vida, ya que nadie se pondrá en mi piel para vivirla. Haré lo que crea conveniente, lo que me apetezca, lo que mi instinto me grite por dentro, y entonces gritaré yo: "¡he podido!  y aquí sigo, al pie del cañón, pase lo que pase, cueste lo que cueste..."