Ir al contenido principal

Entradas

Tenemos miedo a las emociones, a las fuertes.

Miremos a otro lado, como si nada pasara, como si nada hubiese ocurrido, porque sí, porque es lo que se lleva ahora. Una tapadera, una moda más. Reconozcamos que tenemos miedo. Tenemos miedo a las emociones, a las fuertes, a las que te enganchan como una droga. Tenemos miedo a querer tanto como para no poder pensar en otra cosa. Tenemos miedo al desamor, a sufrir. Tenemos miedo a los malos baches, porque sabemos que sucederán, y como lo sabemos, los evitamos de antemano. Vamos a evitarnos, no nos demos el lujo de sentir, de ser humanos. Vamos a dejar de tocarnos, de hablarnos, no vaya a ser que no haya marcha atrás. Porque para tener sexo, para follarnos, no pasa nada, vamos a hacer como que no sentimos nada, vamos a decir que solo queremos placer, vamos a negar que no buscamos cariño, que no queremos caricias, que solo es sexo. Sigamos mintiendo, hasta que alguien nos crea.

Hola querida noche de insomnio.

Y por fin, hola querida inspiración. Después de un día más que perfecto, sigue faltando algo a mis días así. Y no sabes la rabia que se apodera de mi saber que lo que les falta eres tú. Vienes, vuelves, retornas , y así, desapareces, te esfumas, te vas . Una y otra vez. Y ya no sé que más duele , si cuando te veo aparecer o cuando me doy cuenta que ya te has ido. Empiezo a darle tantas vueltas de porque vuelves, sabiendo que no vas a tardar en volver a irte . No entiendo porque vuelves a mi, con que fin lo haces. No sé si también a ti se te apodera la incertidumbre de qué podríamos ser, que podría pasar entre nosotros, o quienes podríamos llegar a ser. Somos conocidos que no se conocen más por miedo. ¿Miedo al fracaso ?, ¿miedo al amor ? Que absurdo, ¿no? Y así es como nos vemos, absurdos , con tantas idas y venidas, absurdas.

Somos adictos a lo que no podemos tener.

¿por qué esta adicción tan dolorosa?  ¿por qué no podemos centrarnos en lo que tenemos aquí y ahora? ¿por qué perseguimos aquello que no está a nuestro alcance? ¿por qué nos gustan tanto los jodidos imposibles?

¡buenas noches querido viernes!

Ahora simplemente damos las cosas por sentadas, ya no preguntamos ni nos informamos antes de asegurar algo. Damos las cosas por sentadas, para de esta forma retroalimentarnos en que tenemos la razón. ¿es tan importante llevar siempre la razón?

Huso horario.

Hace poco leí un texto sobre el huso horario de cada persona, sobre no subestimar ni alabar a nadie, porque cada persona se encuentra en su propio huso horario, en el momento perfecto para ella. Voy a dejar de fijarme en los demás, en ver como avanzan. Voy a dejar de compararme con los que aún están un poco atrás, porque quien este por delante o por detrás ya no significa nada. El problema es que hemos estado tanto tiempo pensando que sí, queriendo correr hacia donde esta el otro, ¡por si llegamos tarde! ¿tarde a qué? Hemos estado tanto tiempo yendo de sobrados con quienes aun no están donde nosotros, y sé que muchos (incluida yo) nos han callado la boca. Y así es! Pero oye, de todo se recapacita y se rectifica. Así que motivaté y deja de estresarte sin motivo dándote cuenta que estas en el momento y lugar indicados, estás en tu propio huso horario.

Momento concreto.

Cada persona tiene su momento concreto en nuestra vida. Solo valen aquellas que luchan porque ese momento perdure, las que no se alejan pese a todas las circunstancias del camino, porque no quieren, no quieren perderte. Los demás son simples cobardes no preparados para las adversidades que toda vida plantea. Los de excusas baratas, los de falta de tiempo... y en realidad deben admitir que es falta de ganas y ya está.