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Nunca esperes nada de nadie.

Y nos dicen: 'nunca esperes nada de nadie'

Lo entiendes, lo aceptas, lo respetas y lo agradeces.

Pero aún no sabes como cojones grabártelo a fuego en tu mente (o quizá en otro lugar)

Porque amas, porque vives.

Porque sí esperas de los demás, porque bien les tienes aprecio o mucho más que eso.

Y ahí viene el problema; cuando es mucho más que eso. Más nos duele.

Más nos duele la espera o el silencio que a veces grita, y no como queremos que lo haga.

Y es una mierda, ¿sabes? Porque no estamos aquí para forzar a nadie a nada. 
Estamos para esperar iniciativas que a veces nunca llegan. Y duele.

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"Tiempo de reencontrarse. A uno mismo. Siempre."