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Y aquí estás, querido verano.

Verano, como te empeñas en mantenerme ocupada.
Aún así siempre encuentras el momento (demasiados momentos) para que piense y vuelva a pensar todo una y otra vez.

Desde una perspectiva, desde otra, con hechos, con los que supones que pueden pasar y con los que desearía que sucediesen, mientras me vuelves a recordar los que realmente sucedieron.

Me das demasiado tiempo para practicar esta tortura mental, día tras día, para crearme ansiedad.
Dichosa ansiedad, quiere estar en todo momento, en cualquier lugar.

Amor y odio es lo que siento.
Amo estos momentos en los que reflexiono y conecto conmigo misma, con mi parte más vulnerable, pero odio hacerme daño con ello.
Pero así es, va ligado, no puedo separarlo. No de momento. Quiero intentarlo, sin saber aún cómo.

Sin saber como cojones desviar mi mente, la cuál jamas se detiene, busca y rebusca, todo. Para debatir, para encontrar esas incongruencias, recordar las malas decisiones, y con ello, culpabilidad, ira, frustración.

Ansiedad.

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We will.

All I have been always asking for was freedom. So tell me, what can I do now? Now that I regret all the times that I had it in my hands, in front of my eyes and I didn't appreciate as important as I have just realised it is. But I will be sleeping over again in the middle of nowhere and I will wake up with a stunning sky like those ones. We will be free, and we will aware how valuable freedom is. The north of Western Australia.

Que no, que yo ya no estoy, que no, que ya no quiero estar.

No quiero estar para toda esa gente con dudas, con prejuicios, los que quieren seguir atrapados en los traumas del pasado, los de “me han hecho mucho daño” Ya no quiero estar para la gente que no arriesga, esa que cree que todo ladrón es de su condición, los que no creen en segundas oportunidades (realmente para ellos mismos), los que desconfían como modo de vida. No quiero salvarte de tu propia vida, no soy quién para romper tus cadenas, y menos cuando no te dejas, y no te dejas porque no quieres. Ya no quiero ser ningún flotador salvavidas, ni hacer esfuerzos que acaban convirtiéndose en absurdos para demostrarte que “no soy igual que el resto” (tu mayor estupidez) no voy a hacer lo imposible para demostrarte que no te quiero hacer daño, no voy a molestarme en grabar en tu mente que soy todo lo contrario a decepción. Quiero gente que se arriesgue, que comprenda que hay dolores inevitables que forman parte de nuestro día a día, gente que confíe de primeras, que ya se ...